LBC Menú

Capítulos:

Versículos:

Versículos:

Versículos:

Versículos:

Versículos:

Versículos:

Versículos:

Versículos:

Versículos:

Versículos:

Versículos:

Mateo

Marcos

Lucas

Juan

Hechos

Romanos

1 Corintios



4:5,6 “Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios. 6Pero esto, hermanos, lo he presentado como ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros, para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito, no sea que por causa de uno, os envanezcáis unos contra otros”.


Es sorprendente la belleza de los escritos a los Corintios, el lenguaje de Pablo muestra una madurez sensacional, usa las palabras de un modo tan preciso que siempre se pueden encontrar tesoros tras tesoros, al leer y releer.

No emitan juicios prematuros, hasta que venga el Señor, les recomienda. Como diciendo, “ustedes me juzgan a mí y a otros” pero eso está mal, cuando venga el Señor él aclarará todo. La idea es semejante a como cuando los hermanitos pelean echándose mutuamente la culpa y uno de ellos advierte: “va a venir mi papá y él va a corregir todo”.

Parafraseando al apóstol, se puede expresar: “el Señor va a decir si lo que yo hice estuvo mal, pero también va a aclarar todo lo que ahora ustedes están haciendo por su cuenta en lo oscuro, a todos les tocará ser sacados a la luz”. Esto seguramente sucederá en el futuro, cuando el Señor juzgue plenamente, pero tenía también una aplicación presente: ¿cuál era la motivación de las divisiones?, ¿por qué querían descalificar a Pablo?

Se supone que las razones de tomar partido eran santas y laudables, pero al hacer el apóstol esta dura afirmación estaba insinuando que todas esas divisiones eran motivadas desde antes por un aspecto “oculto”. Muchas veces una división defendiendo la “santidad de la obra” es simplemente por el deseo de ser el líder que no se pudo ser dentro del grupo. Y entonces el paso siguiente es acaudillar un “cisma”, por el “oculto” deseo de ser “alguien” y no por el amor a la obra, en ese sentido el Señor revelará esas verdaderas intenciones del secreto corazón humano y “recibirá cada uno alabanza del Señor”. Desde luego refiriéndose a los que edificaron bien.

Pablo advierte además que “no debemos pensar más allá de lo que está escrito”, es una curiosa expresión que se ha usado de varias maneras. La principal de ellas es la interpretación de que no nos debemos preguntar lo que la Biblia no enseña. Por ejemplo, si hay vida en otro planeta o qué está sucediendo en la mente de alguien. Cuando una persona hace algún cuestionamiento que suena inexplicable, se dice que no se debe investigar, puesto que “no está escrito”, es decir, no está explicado en la Biblia.

Es interesante notar que el pasaje se ha traducido también como “no saltarse el reglamento” dando a entender que debemos sujetarnos a la Ley o cuando menos a los mandamientos. Esta sería una explicación más razonable que la primera; siendo así, lo que el apóstol indica es que los corintios deben entender que Pablo y Apolos son buenos ejemplos de sujetarse a la autoridad de la iglesia, lo que los corintios no hacían, es decir “se saltaban el reglamento”.

© 2018 La Biblia Continental. Todos los derechos reservados. Diseñado por Creating Destiny Graphics. Biblia Reina Valera 1960 y El texto bíblico ha sido tomado de la versión Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina; © renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso. Reina-Valera 1960® es una marca registrada de American Bible Society, por lo cual se puede usar solamente bajo licencia.