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Pedro y Cornelio, Hch 10:1-43

Hechos 10:9-19
“Al día siguiente, mientras ellos iban por el camino y se acercaban a la ciudad, Pedro subió a la azotea para orar, cerca de la hora sexta. Y tuvo gran hambre, y quiso comer; pero mientras le preparaban algo, le sobrevino un éxtasis; y vio el cielo abierto, y que descendía algo semejante a un gran lienzo, que atado de las cuatro puntas era bajado a la tierra; en el cual había de todos los cuadrúpedos terrestres y reptiles y aves del cielo. Y le vino una voz: Levántate, Pedro, mata y come. Entonces Pedro dijo: Señor, no; porque ninguna cosa común o inmunda he comido jamás. Volvió la voz a él la segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común. Esto se hizo tres veces; y aquel lienzo volvió a ser recogido en el cielo. Y mientras Pedro estaba perplejo dentro de sí sobre lo que significaría la visión que había visto, he aquí los hombres que habían sido enviados por Cornelio, los cuales, preguntando por la casa de Simón, llegaron a la puerta. Y llamando, preguntaron si moraba allí un Simón que tenía por sobrenombre Pedro. Y mientras Pedro pensaba en la visión, le dijo el Espíritu: He aquí, tres hombres te buscan.”


Dios tiene un plan perfecto para alcanzar a la humanidad y le dará continuidad de forma que muchas veces no se alcanza a comprender; cómo fue que le sucedió a Pedro. Él fue educado bajo la ley de Moisés y todavía arrastraba consigo las tradiciones y costumbres judías, una de ellas era orar a la hora sexta, esto es al mediodía, por lo que Dios tenía que tratar primero con la mente de Pedro, para liberarlo de todos sus prejuicios y prepararlo para lo que venía: predicarle a los gentiles.

Es por eso que Dios le presentó un cuadro para que entendiera lo universal del mensaje. Esa visión donde bajaba un lienzo con todo tipo de animales impuros de los cuales el pueblo judío no participaba (Lv 11:1-47) y escuchar la orden de “mata y come”, estaba en contra de sus principios, valores y cultura; por eso su protesta ante la orden divina. Sin embargo, el Señor lo confronta diciéndole “lo que Dios limpió, no lo llames tú común” para que de esa forma hiciera su voluntad. Pedro fue dirigido siempre por el Espíritu Santo y fue obediente.

Nota Doctrinal

Jesucristo liberó al creyente de la ley y del pecado. El creyente de acuerdo a la resolución que se llegó en el primer concilio celebrado en Jerusalén (Hch 15:20, 21:25) en cuanto a la comida se refiere, le fueron prohibidas dos cosas: no comer la carne de un animal ahogado (es decir al matarlo se tiene que derramar la sangre) y desde luego no comer la sangre de algún animal “porque la vida de la carne en la sangre está.” (Lv 17:10-11).

Para Meditar

Es necesario como creyentes, dejar de lado todo prejuicio y religiosidad que impida la madurez y que obstruya la obra de Dios, buscando ser guiado siempre por el Espíritu Santo.

Nota Histórica

De acuerdo a los usos y costumbres del medio oriente, las casas construidas en esa región del mundo, estaban construidas con paredes de piedra y arcilla (adobe), los techos eran un tipo de enramada (juncos y ramas) construida de forma compacta, sujetándola a varios barrotes de madera y poniéndole grava y tierra sobre ella. Las casas contaban con una escalera exterior hecha de piedra para llegar a la sima del techo, el cual estaba acondicionado para varios usos: para dormir, como almacén y como un lugar de adoración y oración. Entre otros usos.

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