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El regreso a Antioquía de Siria, Hch 14:24-28

Hechos 14:24-28
“Pasando luego por Pisidia, vinieron a Panfilia. Y habiendo predicado la palabra en Perge, descendieron a Atalia. De allí navegaron a Antioquía, desde donde habían sido encomendados a la gracia de Dios para la obra que habían cumplido. Y habiendo llegado, y reunido a la iglesia, refirieron cuán grandes cosas había hecho Dios con ellos, y cómo había abierto la puerta de la fe a los gentiles. Y se quedaron allí mucho tiempo con los discípulos”.


El regreso a casa estaba a la vista, pero todavía aprovecharon para predicar en Perge, pues en el inicio del viaje fue éste el lugar donde desertó Juan Marcos (Hch 13:13), y probablemente esa separación no había dado oportunidad para una mayor proclamación del evangelio en esa ciudad. Su proyecto de trabajo había tenido éxito:

• predicar primero en las sinagogas para que los judíos abriesen sus ojos a la luz,
• luego a los gentiles por medio de los judíos convertidos,
• formar un solo cuerpo de todos los que creyeran nombrándoles los líderes idóneos “habiendo orado con ayunos”.
• finalmente, “los encomendaron al Señor en quien habían creído”.
Los ilustres apóstoles volvieron sobre sus pasos, siempre predicando, siempre enseñando, siempre consolidando.

“La obra que habían cumplido”. La expresión denota una sensación de satisfacción. Han hecho lo que se les había pedido y sí, mirar atrás por un momento, respirar hondo y satisfactoriamente ante los resultados obtenidos. Una reflexión interna que los lleva a la conclusión objetiva, sana y humilde de: “misión cumplida”.

Para meditar

Esperar siempre que aquellos que han sido llamados al servicio excelso de predicar, enseñar, fundar y consolidar, puedan en algún momento de serenidad, evaluar los alcances de su ministerio y decir con satisfacción: “He cumplido la obra a la que fui llamado”.

La llegada a Antioquía de Siria debió ser llena de alegría, tanto de los que llegaron como de los que les esperaban. El tiempo había pasado, aproximadamente un año y medio desde su partida; no hubo forma de mantener al día a la iglesia madre, pero, las noticias saben mejor cuando se oyen y se ven de primera mano. Unos y otros estaban sin duda expectantes por verse, abrazarse y oírse.

Es interesante notar que Bernabé y Pablo esperaron a que estuviera reunida la iglesia, no sólo un cuerpo colegiado de la misma, o los líderes con los que trabajaban antes de irse (Hch 13:1-3). Es muy probable que llegaran y tomaran unos días para reposar, para reponerse del viaje y poner una fecha para la reunión de toda la congregación. Una vez establecida la fecha, se dio la reunión y pudieron tomar todo el tiempo necesario para contar a detalle sus vivencias misioneras.

Dos cosas, destacó el doctor Lucas de todo lo que informaron a la iglesia: la forma en que Dios los respaldó para llevar el evangelio a todos los lugares que visitaron; las desventuras sin duda estuvieron presentes en la narración. Pareciera que incluso éstas son consideradas parte de la voluntad de Dios por medio de las cuales se tiene que presentar el evangelio al mundo.

Y segundo, cómo todo eso les permitió predicar el evangelio no sólo a sus connacionales judíos, sino a los gentiles, con quienes claramente observaron que Dios abrió puertas. Aunque la iglesia de Antioquía sabía perfectamente por experiencia propia que Dios anhela la salvación de los gentiles (Hch 11:19-21), el oír que no sólo con ellos si no en todos los lugares donde se predicó el evangelio, la puerta se abrió de par en par por la mano poderosa de Dios, empoderó sus corazones y les ayudó a permanecer firmes ante las adversidades que vendrían en los días futuros, no solo de afuera de la iglesia, sino de su mismo interior.

Cumplida la labor, entregado el informe, y con la satisfacción del deber cumplido, los apóstoles permanecieron en la congregación reintegrándose a sus labores ministeriales como uno más del cuerpo de Cristo, sin reclamar superioridad ni dominio sobre la iglesia sino sirviendo humilde y piadosamente, hasta que Dios los llamó para encomendarles una nueva labor.

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