Tentación de Jesús, Mr 1:12, 13
(Mt 4:1-11; Lc 4:1-13) 

Mr 1:12 “Y luego (el segundo luego) el Espíritu le impulsó al desierto”. 

Luego, “euthys”, palabra característica de Marcos que se traduce también como al momento, de repente, rápidamente, al instante (Mr 1:18, 23, 28, 42).

Movido por el Espíritu Santo Jesús se enfrenta a Satanás (en el hebreo = adversario) en el desierto. Mateo y Lucas describen más ampliamente la tentación, igual ocurriendo después del bautismo en el Jordán. Gran diferencia se nota en el contexto anterior. Allá escuchó: “Tú eres mi Hijo amado”; acá se encuentra con Satanás tentándolo y las fieras rugiendo. Pero como estaba lleno del Espíritu pudo enfrentar todo.

Para meditar: En ocasiones, se escuchan quejas de algunos diciendo que entre más sirven a Dios vienen más ataques del enemigo. Sin embargo, si ese fuera el caso, en esos momentos o tiempos debieran recordar siempre la experiencia de Jesús y buscar la llenura y compañía del Espíritu, para que puedan resistir en el día malo…” (Ef 6:13).