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EPÍSTOLA DEL APÓSTOL PABLO A FILEMÓN

INTRODUCCIÓN


La Epístola a Filemón es un escrito muy personal del Apóstol Pablo, que redactó estando en prisión en Roma. La carta es parte de las denominadas “Cartas de la prisión”, junto a Efesios y Colosenses. Tíquico la llevó junto con la Carta a los Colosenses, acompañado de Onésimo quien regresaba a su amo gracias a la persuasión de Pablo. En ambas epístolas se menciona a Arquipo, Epafras, Aristarco, Demas y Lucas. (cf. Colosenses 4:10, 12, 14,17). Es la epístola más breve de Pablo, tratando el tema de la esclavitud preponderantemente.

Ocasión y propósito. La Carta a Filemón, es una súplica en favor de Onésimo, quien se convirtió en Roma, bajo el ministerio de Pablo. Onésimo, conforme a la Ley Romana le pertenecía a Filemón como esclavo; se escapó de él y “providencialmente” llegó a Roma en donde Pablo estaba preso, y allí lo atrapó el “Amo Mayor”.

En la carta se observa un clamor compasivo de Pablo hacia Filemón, un propietario de esclavos, quien podía conforme a la Ley Romana castigar con la muerte a Onésimo, por ser un esclavo fugitivo. Pero ahora tanto Filemón como Onésimo, son hermanos en Cristo y sus valores están bajo la perspectiva supracultural de Cristo y no por la cultura legal de Roma. “…en Cristo ya no hay esclavos ni libres…todos somos uno en Cristo Jesús”. (Gálatas 3:28).

Pablo apelaba al amor cristiano que Filemón ya había mostrado en otras ocasiones: “ porque por ti, oh hermano, han sido consolados los corazones de los santos” (v. 7). Su hogar, además, se había abierto como fue característico de los primero tiempos, como una “casa-culto”… “la iglesia que está en tu casa” (v.2). Las iglesias en los hogares eran comunes en tiempos de la iglesia primitiva; se cree que hasta el Siglo III se construyeron templos independientes de las casas de los creyentes.

Paternidad literaria. El autor evidencia su autoría internamente en la salutación, y en otros versículos de la misma carta (vv. 9 y 19). Las frases que utiliza, se encuentran en otras epístolas de su autoría (cf. v. 4 con Fil 1:3,4). La evidencia externa se acentúa al formar parte del canon de Marción y del Muratorio, en un listado de año 170 d.C. en el que se reconoce a Pablo como el autor de la Carta a Filemón.

Destinatarios. La epístola se la dirige a un convertido suyo, llamado Filemón (v.19). Se deduce que por tener una casa suficiente grande para albergar una iglesia y poseer esclavos (V.2) este varón era un rico habitante de Colosas. Pablo lo llama amado y colaborador nuestro. (v. 1). Entre los receptores de la carta también se encuentran los miembros de la “iglesia que está en tu casa” Fecha: El apóstol Pablo la escribió estando en la cárcel. (v. 9) durante su primer encarcelamiento en Roma, aproximadamente en el verano del 62 D.C. (Hch 28:16-31).

Circunstancias históricas. En el tiempo en que se escribió la Epístola, la esclavitud en Roma era una situación social común; en ese gran Imperio los habitantes se dividían entre libres y esclavos, estos últimos trabajaban para los pobladores libres, era parte de su enramado sistema económico, que tristemente la gran mayoría dominante aceptaba.

Era variada la forma en que se llegaba a ser esclavo, podría ser por nacimiento, por ser prisionero de guerra, por condena judicial y por venta. Sin embargo, también existían procedimientos legales para llegar a ser “libertos” es decir, dejar de ser esclavos. Entre otros: comprar por sí mismo la libertad con sus ahorros, por testamento, por inscripción como ciudadano por su amo y finalmente por méritos propios. En este acto solemne se hacía un ritual que consistía en tocar al esclavo en sus hombros, con una varita, en presencia de testigos.

Existían dos tipos de esclavos: los públicos y los privados. Los primeros servían al Estado, trabajando en empresas del Imperio; una de las ocupaciones publicas más penosas era en las minas, en estos lugares de servicio morían por centenas de ellos diariamente. Los esclavos privados ayudaban en los trabajos domésticos y de campo, de alguna familia adinerada, generalmente para estos el trato era más humanitario. En este modelo de esclavitud vivía Onésimo el esclavo de Filemón.

En el Nuevo Testamento no se vuelve a mencionar a Onésimo, sin embargo, aproximadamente cincuenta años después, Ignacio escribió una carta al obispo Onésimo, líder de la iglesia de Éfeso, puede ser que se refiriera al mismísimo Onésimo.

BREVE BOSQUEJO.

1.-Saludos convencionales (1-3).

2.-Acción de gracias por la vida de Filemón (4-7).
a. Vivía una vida de amor y fe.
b. Confortaba los corazones.

3.-El ruego de Pablo a Filemón por Onésimo (8-22).
a.-Era una petición en lugar de una imposición. 8-11.
b.-Llevaba una encomienda voluntaria. 12-16.
c.-Una petición sustitutiva. 17-19.
d.-Un ruego que esperaba una respuesta. 20-21.

4.-Bendiciones finales (22-25).
a.-Una pronta visita del Apóstol. 22.
b.-Bendición para sus compañeros y colaboradores. 23-24.
c.-Una bendición de gracia. 25.

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