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LA EPISTOLA DEL APOSTOL SAN PABLO A LOS ROMANOS

INTRODUCCIÓN Y ESCRITORES


La introducción es tomada del libro ROMANOS, escrito por el Pbro. José M. Saucedo V. y adaptada por la Profra. Elizabeth Ramírez Rosales.

Escritores de la Epístola:
Pbro.Baltazar Zamora Z.
Pbra. Meribah García Texon
Pbra. Cecilia Torres Rodríguez
Pbra. Elizabeth Montiel Peña
Rev. Eliud Asaf Montoya
M.T. Onésimo Rentería
Pbra. Elizabeth Ramírez Rosales
Pbro.Gilberto Cordero Fourzan

Editores:
Pbra. Elizabeth Ramírez R.
Pbro.Meribah García Texon
Pbro.David Gómez R.
Rev. David L. Aguillon
Dr. Teofilo J. Aguillon
Diseño y mercadeo: Joel y Rubén D. Aguillón.

Las Epístolas de Pablo son una fuente de riqueza teológica en cuyas aguas se ha deleitado el pensamiento cristiano a lo largo de la historia de la iglesia. En ellas se encuentra la mayor parte de la estructura doctrinal profesada por el cristianismo bíblico. Romanos aparece en primer lugar en los escritos paulinos. No significa lo anterior una precedencia cronológica en cuanto a las demás, sino una primacía en importancia, ya que contiene la más detallada exposición y el mayor testimonio que Saulo de Tarso recibió de Jesucristo.

Lutero en su prefacio a la epístola escribió: “Esta epístola es el libro principal del Nuevo Testamento, el evangelio más puro. Merece no sólo ser conocida palabra por palabra por todo cristiano, sino debiera ser el objeto de su meditación diaria, el pan cotidiano de su alma”. Todo mundo identificaría a Ro 1:17 como el texto más importante en la mente de Lutero sobre Romanos. Ese fue el que detonó la proclamación sobre la trascendental doctrina de “la justificación por la fe”, sin embargo la porción más importante sobre la Epístola y tal vez sobre el Nuevo Testamento, la ubicó Lutero en Romanos 3: 21-26, escribiendo esa precisión en el margen de izquierdo de su Biblia.

Autor: De convicciones firmes y de fe calada, es Pablo siervo de Jesucristo, el autor de la epístola a los Romanos. Con la gracia del llamamiento recorrió el mundo llevando el mensaje evangélico a todas las naciones importantes de su tiempo. Fundó iglesias en las principales ciudades del imperio romano, implantó un sistema de discipulado que aseguró la calidad de la transmisión de la fe cristiana y proveyó mediante sus escritos un fundamento sólido para la recta edificación de la vida moral y espiritual de los seguidores de Cristo en todos los tiempos.

Receptores: Se dirige la carta a los creyentes radicados en la ciudad imperial. Se dirige a los romanos no porque pretenda llegar a todo habitante de Roma, sino porque los creyentes de las comunidades que ya habían surgido representan a los amados de Dios, llamados a ser santos allí mismo, y por difusión natural a los esparcido en el Imperio que pronto se beneficiarían de esa magistral epístola. Resulta claro en la lectura de la epístola que hay una distancia personal entre el autor y los receptores, pues hasta ese momento Pablo conocía de esos creyentes solo por informadores que habían llegado a Macedonia y Acaya.

Lugar y fecha: Todos los eruditos concuerdan en citar Corintio como el lugar desde donde Pablo envió la epístola a los romanos. Entre las principales razones se aducen las siguientes: aparece la recomendación del apóstol sobre Febe, portadora de la carta la cual era diaconisa de Cencrea. Se envía un saludo de Gayo hospedador del autor y residente de la misma entidad. También se menciona a Erasto como enviando saludos, quien en otro pasaje se presenta como permaneciendo en Corinto. La fecha de la redacción se ubica entre los años 57-58 d. C. durante el tercer viaje misionero y antes de viajar a Jerusalén con la ofrenda.

Ocasión: Se nota en las expresiones un conocimiento por parte del siervo de Cristo, de ciertas tensiones existentes entre judíos y gentiles de las congregaciones romanas que por seguro se reunían en casas, camino a construir pronto sus templos. De ahí que se dedica a exponer principios teológicos y éticos a fin de aliviar la situación y promover la comunión cristiana que llevara a un desarrollo saludable de la iglesia.

La amplia lista de saludos indica que, a pesar de no tener contacto con la asamblea cristiana en Roma, había razones de peso para sentir amor especial por ellos, diciéndoles en la introducción: “a todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos” (Ro 1:7), pues tenía parientes y amigos entrañables en el ministerio en aquella ciudad. Así, aprovecha el viaje de Febe para enviar con ella la misiva. Romanos 16:1–15.

Propósitos:
Jorge G. Parker, autor de Estudios sobre Romanos presenta cuatro objetivos de la carta:
a. Dar instrucción sistemática y plena a los cristianos en Roma.
b. Combatir la tendencia legalista en la iglesia.
c. Edificar a los creyentes en la iglesia de Roma.
d. Conseguir una recepción favorable para sí cuando llegara a Roma.
Tema: La justificación, por la fe en Cristo

Se divide Romanos en dos secciones, de acuerdo al estilo paulino, la primera parte eminentemente teológica (capítulos del 1 al 11), y la última de línea ética (capítulos del 12 al 16). La doctrina bíblica es la base de la fe, mientras la conducta cristiana es la manifestación o el resultado de aquélla.

Su extensión y claridad en el trato de los temas trascendentes en la conformación del edificio teológico del cristianismo, hacen de Romanos fuente obligada de consulta para los ministros de todos los tiempos y de edificación en cualquiera de los ramos del servicio eclesiástico.

El teólogo debe estudiar Romanos para fortalecer la solidez a su doctrina del pecado y la salvación, establecer la diferencia entre la ley y la gracia y la operación del Espíritu Santo en el creyente justificado para ayudarle a vencer la fuerza de la carne mortal. Es importantísima la consideración de los pasajes sobre la soberanía de Dios en la historia, la predestinación y el proyecto divino para los que están en Cristo.

Encontrará el escatólogo una riqueza invaluable sobre temas como la ira y los elementos del juicio divino sobre el mundo, la redención plena de los hijos de Dios involucrando a la creación entera y su restauración a una gloriosa realidad. “Se romperá la testa” analizando el proceso ejecutado por el altísimo para con los que preconoció y destinó para la glorificación, pasando por el llamamiento y la justificación. Se topará de frente con un asunto ineludible de la escatología: el destino de Israel en el proyecto de quien lo constituyó como su pueblo.

El misionero encontrará principios misionológicos vitales, como la necesidad de que el mundo entero oiga el evangelio de acuerdo al plan de Dios; se verá desafiado a llevar el conocimiento de la gracia de Cristo atravesando toda barrera nacional y cultural. Notará la importancia de que surja un pueblo sustentador económicamente a favor de los enviados, a fin de que los hermosos pies de los anunciadores de la paz no se detengan por razones menores.

Abunda el material en Romanos para los evangelistas. Allí se encuentra la base para sermones sobre la realidad del pecado y sus nefastas consecuencias en la humanidad. Para predicar sobre el amor y la gracia de Dios, la cual testifica que no mereciendo los pecadores tal bien, el Hijo fue enviado para la salvación de quienes creen en Él.

La fe como único y suficiente medio para acceder a la justicia bendita del Santo, y la esperanza de redención plena en la venida del Señor son temas que el predicador explotará de esta mina apostólica. Y no se diga de la confesión del Señorío de Cristo y la creencia de corazón en su resurrección para la salvación, asunto ineludible para todo evangelista.

De ninguna otra mente, sino de la inspirada de Pablo pudo brotar el caudal teológico de la epístola a los Romanos. Allí aparecen los temas bien desarrollados, con la extensión precisa para dejar todo explicado con claridad, pues se tratan con amplitud los asuntos fundamentales en la doctrina evangélica. No es de extrañar que la historia testifique de un Agustín, un Lutero, un Calvino y hasta un Wesley que llegaron al conocimiento de Dios a través de las páginas de esta carta. Ellos encontraron en ella la mina de la cual extraían su metal precioso para enriquecer al mundo con su predicación.

BREVE BOSQUEJO:
INTRODUCCION 1:1-17
- Rom 1:17 base para la Doctrina de la Justificación por la fe.
A.-Necesidad de ser justificados por Cristo.
1. Los gentiles, 1:18-32
2. Los judíos, 2:1-3:8
3. La humanidad toda, 3:9-20
B.-La provisión de justicia divina, 3:21-5:21
1. La justificación por la fe 3:21-31, Lutero: Sección más importante del libro.
2. Abraham, un ejemplo de la justificación, 4:1-25
3. Las bendiciones de la justicia 5: 1-11
4.-Comparación entre Adán y Cristo Jesús 5:12-21
C.-Santificación, 6:1-8:39
1. Libertad de la esclavitud que ocasiona el pecado, 6:1-23
2. Libertad de los conflictos que ocasiona la ley, 7:1-25
3. Liberta gloriosa producida por el Espíritu, 8:1-39
D. La Restauración de Israel por gracia, 9:1-11:36
E. Aplicaciones prácticas de la justificación, 12:1 – 15:13
1. Individualmente, como creyentes, 12:1,2
2. En la comunidad cristiana y secular 12:3-21
3. Con el gobierno 13:1-7
4. Disfrutando la ley del amor: 13:8-15:13
F. Conclusión, saludos y bendición 15:14-16:27

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