LBC Menú

Capítulos:

Versículos:

Versículos:

Versículos:

Versículos:

Versículos:

Versículos:

Versículos:

Mateo

Marcos

Lucas

Juan

Hechos

Romanos

1 Corintios



Los débiles en la fe 14:1-23

Romanos 14:10-12
“Pero tú ¿Por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ente el tribunal de Cristo. Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará a Dios. De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí”


Parafraseando el inicio de este versículo: “Pero creyente débil, ¿porque juzgas a tu hermano?; y creyente fuerte, ¿porque tienes en menos a tu hermano? Pablo amonesta tanto al débil como al fuerte a aceptarse con sus diferencias.

La razón de la aceptación de nuestros hermanos débiles o fuertes es que “todos compareceremos ante el tribunal de Cristo”. Todos los manuscritos más antiguos y mejores mencionan aquí, “el tribunal de Dios”. La frase “de Cristo” se interpoló sin duda de 2ª Corintios 5:10 que dice: “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo”.

Nota Doctrinal

¿Los creyentes seremos juzgados? Sabemos, por lo que dijo Jesucristo en Juan 3:18 que: “El que en él cree no es condenado”; y 5:24: “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, más ha pasado de muerte a vida”, que el juicio condenatorio no puede ser aplicado a los creyentes. Además, Apocalipsis 20:6 nos dice: “Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección, la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos,”. Los creyentes participarán en el tribunal de Cristo para ser recompensados, no juzgados, según la forma en que edificaron (1ª Co 3:12,13)

Tribunal de Cristo: Hay dos palabras distintas que se traducen tribunal. La primera es “criterion”, usada en Santiago 2:6 y en 1 Corintios 6:2,4 y se refiere a la norma o criterio por el cual un juez imparte juicio. La segunda es “bimá” o “asiento de la recompensa”, plataforma en donde se sentaba un juez para premiar a los ganadores de una competencia. Nunca se usaba como un asiento judicial. En ese “bima” o tribunal estaba pensando San Pablo, para los cristianos fieles.



El contexto, versículos 11 y 12, revela claramente que se trata del juicio de Dios administrado por medio de su Hijo. El evangelio de Juan 5:22 expresa: “Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo, para que todos honren al Hijo como honran al Padre”. Dios ha encomendado a Jesucristo todo juicio, tanto de los creyentes como de los incrédulos. Pablo trae a la memoria la cita de Isaías 45:23b: “Que a mí se doblará toda rodilla, y jurará toda lengua”. El énfasis de este pasaje es que delante de Dios (y no delante de algún prójimo) es en donde todos se arrodillarán.

De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí”. El apóstol hace ver la responsabilidad moral y espiritual de cada siervo de Dios-y todos los hijos son siervos- puesto que cada uno dará cuenta de sí y de lo que haya por medio del cuerpo, sea bueno o malo.



© 2018 La Biblia Continental. Todos los derechos reservados. Diseñado por Creating Destiny Graphics. Biblia Reina Valera 1960 y El texto bíblico ha sido tomado de la versión Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina; © renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso. Reina-Valera 1960® es una marca registrada de American Bible Society, por lo cual se puede usar solamente bajo licencia.