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La culpabilidad del hombre 1:18-32

Romanos 1:21-23
“Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. 22 Profesando ser sabios, se hicieron necios, 23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles”


Así pues, Dios nunca se ha quedado sin testimonio, Él mismo se ha encargado de darse a conocer, de ponerse en evidencia, de presentarse ante el hombre, de demostrar su amor y de descubrir su corazón y su propósito de salvación.

La palabra de Dios es enfática, no hay excusa para no conocer a Dios, no existen pretextos para no acercarse a Él y conocerle de manera personal. Más adelante Pablo explicaría de forma contundente esta cercanía de Dios con el hombre y del hombre con Dios en Romanos 10:8-11.

Por dichas razones, cuando la palabra de Dios dice que “se envanecieron en sus razonamientos” está desnudando las intenciones del corazón, ya que interpreta el envanecimiento como llegar a ser moralmente perverso, específicamente ser idólatra y con razonamientos proclives a la discusión, al debate y a la contienda. Por consiguiente, se puede entender por qué el hombre es como es; su materia prima está dañada, no solo la voluntad del hombre esta caída, sino también su intelecto. Con cuánta razón Isaías 1:6 hizo la siguiente declaración: “Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga; no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite”.

En síntesis, ¿Por qué el hombre se considera ser sabio? “Profesando ser sabios, se hicieron necios, …”, sabios, del griego σοφός sofós, el cual tiene la connotación de los sofistas griegos los cuales eran los encargados de enseñar sabiduría y fueron los primeros intelectuales en recibir un pago monetario por sus saberes.

La necedad de la que Pablo habla aquí, tiene que ver con hacerse insípido, ser un simplón, enloquecerse, desvanecerse. Así que, una vez más, de la categoría humana de gran sabiduría, el hombre sin el conocimiento de Dios deviene a ser una persona que no tiene el sustento intelectual y espiritual para sostenerse delante de Dios con la sabiduría que pueda hacerle aceptable.

Definitivamente, el corazón del hombre esta entenebrecido, aquí la palabra corazón significa sus pensamientos, los sentimientos y la mente que se ha oscurecido; desde la caída en el huerto del Edén, la trayectoria del hombre ha sido una constante debacle. Cambiando siempre la gloria de Dios, lo honroso de Dios, lo incorruptible e inmortal de Dios por lo podrido y perecedero de la creación. Así las cosas.

© 2018 La Biblia Continental. Todos los derechos reservados. Diseñado por Creating Destiny Graphics. Biblia Reina Valera 1960 y El texto bíblico ha sido tomado de la versión Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina; © renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso. Reina-Valera 1960® es una marca registrada de American Bible Society, por lo cual se puede usar solamente bajo licencia.