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Advertencia al que peca deliberadamente, Heb 10:26-39

10:38, 39 “Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma. 39Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma”.


La única manera de entrar en la gracia de Dios es mediante la fe, y la única manera de caer de esa gracia es perdiendo la fe al quitar nuestra mirada de Cristo, y de su obra perfecta y totalmente suficiente. Si como los gálatas, alguno cae de la gracia de Dios y se desliga de Cristo (Gál 5:4) al volver a apoyarse en las obras para permanecer en Él (pues ni por las obras entramos en la gracia, ni por ellas podemos permanecer en esa gracia, tan sólo por la fe); o cuando tentados por el enemigo alguno caiga en pecado, o si perdiendo la fe y esperanza comienza a decir: “¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permenecen así como desde el principio de la creación” (2 P 3:4).

Es por eso que en cuatro ocasiones la Biblia nos dice: “más el justo por la fe vivirá” (Hab 2:4; Rom. 1:17; Gál 3:11, Heb 10:38). Lo que el aire es para el cuerpo físico la fe del inconverso, para el cristiano la fe, la cual es suficiente para mantener tanto su vida espiritual como el cuerpo que ahora es templo del Espíritu Santo. Si hay retroceso en la fe —lo dice Hebreos—, es para perdición del alma, nada hay que pueda sustituir a la fe, pues de ella depende nuestra gracia delante del Señor: por ella hallamos gracia delante del Señor y por ella permanecemos en esa gracia. Nos dice: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” (Heb 11:6). Y ninguno que no agrada al Señor entrará en su gloria. Perder la fe, la fe genuina que espera únicamente en Cristo y que le hace depender de Él constantemente equivale a retroceder, y retroceder equivale a la perdición del alma.

Termina este capítulo dándonos la fórmula para permanecer en el “camino nuevo y vivo” (v. 20), en el Nuevo Pacto establecido con la sangre de Cristo y para permanecer en victoria hasta el fin: mediante la fe en el Hijo de Dios.

© 2021 La Biblia Continental. Todos los derechos reservados. Diseñado por Creating Destiny Graphics. Biblia Reina Valera 1960 y El texto bíblico ha sido tomado de la versión Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina; © renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso. Reina-Valera 1960® es una marca registrada de American Bible Society, por lo cual se puede usar solamente bajo licencia.