LBC Menú

Capítulos:

Versículos:

Versículos:

Versículos:

Versículos:

Versículos:

Versículos:

Versículos:

Versículos:

Versículos:

Versículos:

Mateo

Marcos

Lucas

Juan

Hechos

Romanos

1 Corintios

2 Corintios

Galátas

Efesios

Filipenses

Colosenses

1Tesalonicenses

2Tesalonicenses

1Timoteo

2Timoteo

Tito

Filemon

Hebreos

Santiago

1Pedro

2Pedro

1Juan

2Juan

3Juan

Judas



El sacrificio de Cristo quita el pecado, 9:23-28

9:26-28 “De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado. ,27Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, 28así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.


Con el sacrificio de Cristo ya no son necesarios mas sacrificios, si siguiera en pie la el primer pacto, tendrían muchos animales que padecer por nuestras rebeliones, y el pecado seguiría gobernando la vida de los hijos de Dios. En la consumación de los siglos, La TLA lo traduce como “cuando ya se acerca el fin” el fin del primer pacto, los siglos desde la creación hasta el sacrificio de Cristo.

Nota Doctrinal

Una vez para siempre. Algunas doctrinas enseñan que cada que toman la Eucaristía, están sacrificando a Cristo y que el pan es la carne de Cristo y el vino su sangre. La escritura es clara el sacrificio de Cristo fue una vez para siempre. No fue necesario el derramamiento de mas sangre. La Eucaristía es un memorial del sufrimiento y la muerte de Cristo. (Lc 22:19,20)

También es una profecía de su segunda venida. Por tanto, es un medio de comunión para todos los creyentes hasta que el venga. (1 Co 11:24,25; 1Jn 1:7)10

Un principio inalterable que Dios instituyó desde el pecado de Adán. El establecimiento de la muerte física para los hombres. También llamada la ley de la vida: nacemos, crecemos, nos multiplicamos y morimos. Al tomar Cristo forma humana, tiene que cumplir con este principio, morir y ya no ser parte de esta tierra. Sin embargo, el murió con un propósito el de llevar en Él el pecado de toda la humanidad, porque el fue un hombre cien por ciento humano, con debilidades y tentaciones, pero sin pecado. El único que pudo resucitar, como primicia de la promesa de la esperanza viva que todos los hijos de Dios un día resucitarán para vida eterna.

10 Concilio Nacional de las Asambleas de Dios, Reglamento de la Iglesia Local, (Mexico, 2017) p. 16



© 2021 La Biblia Continental. Todos los derechos reservados. Diseñado por Creating Destiny Graphics. Biblia Reina Valera 1960 y El texto bíblico ha sido tomado de la versión Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina; © renovado 1988 Sociedades Bíblicas Unidas. Utilizado con permiso. Reina-Valera 1960® es una marca registrada de American Bible Society, por lo cual se puede usar solamente bajo licencia.