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La salvación de los gentiles, 11:11-24

11:15-16 “Porque si su exclusión es la reconciliación del mundo, ¿qué será su admisión, sino vida de entre los muertos? Si las primicias son santas también lo es la masa restante; y si la raíz es santa, también lo son las ramas”.



El Apóstol hace una serie de comparaciones para hablar de la prioridad de los judíos ante los ojos de Dios. Explica que el eje de las decisiones del Todopoderoso con respecto a la humanidad, son los judíos. Fueron excluidos como cabeza espiritual del mundo por haber rechazado a Cristo, y esto trajo la reconciliación del mundo con Dios, la apertura a “todo aquel que cree” (Jn 3:16).

Luego, grita en su espíritu por la admisión de Israel, … Y ¿qué es esto de su admisión? Cuando un judío reconoce a Jesús como su Señor, entonces es admitido por Dios. Cuando esto sucede Dios le da al judío vida de entre los muertos, como lo hace con los gentiles, es decir salva su alma. Eso pasará con “todos” los judíos cuando reconozcan a Cristo: serán “admitidos” de nuevo. (todo Israel, debe entenderse como los creyentes de Israel en conjunto, es decir, los judíos que sean salvos en este tiempo y los que sobrevivan al final de la tribulación). Biblia de Estudio Pentecostal Pg. 1597.

Pablo dice en Colosenses: “Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria” (Col 3:3,4) De esta manera, en el sentido más amplio, la salvación de toda la nación (v. 26) marcará el inicio del reinado mundial de Cristo: el milenio.

Saulo dice: “si las primicias son santas…” esas “primicias” son el pueblo de Israel separado para Dios. Este pueblo es santo pues Dios así lo dice: “seréis, pues, santos, porque yo soy santo” (Lev 11:45) y: “Habéis, pues, de serme santos, porque yo Jehová soy santo, y os he apartado de los pueblos para que seáis míos” (Lev 20:26).

Quizá en referencia a Números 15:19-21, habla de las primicias de la masa, la cual era ofrecida al Señor, y la masa restante, en este caso, el resto de la humanidad, fue santificada potencialmente también por causa de Israel.

Aquí es donde aparece la raíz de esta santidad, Cristo mismo, quien, como representante de todo Israel, ha traído santidad a todo el mundo. No habla aquí del carácter santo de Israel, pues se trata de una nación rebelde en su mayoría contra Dios; más bien, se refiere al derecho legal, de obtener esa santidad que tuvo Israel, y que ahora tienen todos los que han creído en Jesús (la cual se vuelve vida diaria por el poder del Espíritu Santo).

Nota Doctrinal

Una vez más el Señor pone de ejemplo a Israel para amonestar a todos los que hemos creído en Jesús; pues, así como Dios declaró santidad sobre su pueblo Israel, también ha declarado santidad sobre su iglesia. Sin embargo, como Israel fue reprobada por Dios por no permanecer en su santidad, también la iglesia puede ser reprobada por la misma causa.

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