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1 Corintios



La preeminencia del amor, 1 Co 13:1-13

13:11,12 “Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.”


Pablo, poniéndose de ejemplo, tiernamente muestra su empatía por sus hijos en la fe: queridos corintios cuando yo era bebé, hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño, pero cuando fui hombre, cuando crecí, maduré; dejé las cosas de niños. Me enfoqué en lo correcto, cuando alcancé la madurez espiritual (Ef 4:14) Dios fue glorificado en mí, porque empecé a edificar la iglesia que es su cuerpo, conforme a su voluntad.

Aún cuando el amor ha quedado aparte de los demás dones en posición de supremacía, ahora es posible contemplarlo, pero, el amor no ha de brillar en el momento presente como el Sol al medio día, “Ahora vemos por espejo,”.

• Los espejos con frecuencia se hacían de bronce… Pero incluso los mejores espejos reflejaban las imágenes imperfectamente.9

Actualmente se puede comparar con una fotografía fuera de foco o como ve un anciano sin anteojos afectado de presbicia (griego: presbytés, viejo). Deficiencia en la visión originada por la vejez.

El apóstol usó varias analogías para continuar aclarando esa falta de comprensión del amor, como las siguientes:

“Cuando yo era niño,” como entiende un niño las cosas profundas de una manera imperfecta o parcial, “en parte conocemos,” Pablo siente que en esta vida solo vemos los reflejos de Dios, y permanecemos con muchas cosas que son un misterio y un enigma.10 Así como Moisés tuvo la oportunidad de ver a Dios, pero de ninguna manera en su plenitud. (Ex 33:18-23)

“Mas cuando venga lo perfecto,” Esta expresión de Pablo trasciende, para ir de lo presente que es temporal, a lo eterno donde no hay imperfecciones. Cuando venga el estado eterno (Ap 22:1-5). Como un velo que se corre, el hombre queda en presencia de la fuente del amor, visión perfecta de algún día, del cual no se tiene dato preciso alguno: “Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros”. (Dt 29:29)

“mas entonces veremos cara a cara.” Es la esperanza de todo creyente incluyendo a Pablo, experiencia de la cual el apóstol habló, al explicar lo que sucederá después de ese encuentro con Jesús en las nubes que da paso a la eternidad con el Señor: “Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.” (1 Ts 4:17)

“pero entonces conoceré como fui conocido.” Adam Clarke comenta que es “en la misma forma en que conocen y entienden los espíritus desencarnados”.

Pablo da fin a estas ilustraciones metafóricas, logrando así, la demostración acerca de la integridad absoluta del amor cristiano, es decir su plenitud.

Ahora vemos como en un espejo una imagen a medias, solo lo exterior, no el interior. La Palabra de Dios se convierte en nuestro espejo, y a través de ella se ve la impaciencia, al no ser gentiles; la jactancia, el orgullo, se ve el rencor, se ve la envidia, se ve duda en lo que Dios quiere formar, es una imagen negativa. Pero un día podremos verle cara a cara cuando Dios nos saque de este mundo y le veremos cómo es Él. En este momento les dice a los Corintios, nuestra vida Dios requiere que se forme plenamente Cristo en nosotros.

Como ya se dijo, los mejores espejos de esa época eran de bronce, y la ciudad de Corintio tenía renombre mundial por forjarlos, eran los espejos más singulares; esos espejos tan solo reflejaban las imperfecciones humanas, vistas por el ojo natural.

Pablo usa este elemento para mostrar que el espejo no pone en evidencia el interior, más bien solo deja ver lo exterior.

Pero entonces veremos cara a cara ( griego: prosopon pros prosopon) estaremos frente uno al otro, conoceremos a Dios plenamente, cabalmente; ¿cuándo será? Cuando al toque de la final trompeta los muertos en Cristo y los vivos que le esperan, oiremos su voz, para trasladarnos de este mundo y verle tal como lo hemos deseado.

Finalmente, el apóstol Pablo, va a hacer un contraste entre lo tratado anteriormente relacionado con la conducta desagradable de los corintios. Su deseo es demostrar lo que aún está en la penumbra o en la oscuridad en la mente de estos hermanos y seguirá usando recursos que están a su alcance en su mente privilegiada. Algo así como la técnica de Rembrandt, pintor clásico de origen holandés, el mejor maestro de la técnica del claroscuro o el empaste vigoroso. Su técnica consistía en dar efectos con iluminación intensa producida por los colores claros brillantes, en lo que deseaba resaltar, contrastando con áreas oscuras; lo que daba intensidad y realismo a las figuras (su pintura: “La guardia nocturna”, es un buen ejemplo). Pablo se propone exaltar de una vez por todas, “la suprema importancia del amor,” tomando como fondo oscuro, sin ninguna iluminación todo lo dicho anteriormente.

9 Craig S. Keener. COMENTARIO DEL CONTEXTO CULTURAL DE LA BIBLIA, N.T. Ed. Mundo Hispano, pág. 478.

10 William Barclay. I Y II CORINTIOS Vol.9, pág. 137.

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